![]() |
| Pareja gay, 1880 / Hugh Nini y Neal Treadwel |
Hay quien apunta, con mala intención además, cierto grado de homofobia en el hombre grande de nuestra historia, José Martí y Pérez. Lo decimos por su artículo titulado, "Nuestra América", escrito en New York, donde dicen que hace una referencia a los homosexuales como "detritus social".
Eso es una mentira cochina. El texto de ese artículo lo puede leer aquí, y si usted encuentra esa frase por favor avísenos si no le es molestia. Ahora bien, sí encontramos una comparación que hizo en 1887, estando en la misma New York, donde frente a la estatua de la libertad la compara con la famosa del escultor griego Fidias, el Zeus del Olimpia, y que para algunos lo que dijo resultó algo contradictorio. Veamos:
"Júpiter de Fidias, todo de oro y marfil, hijo del tiempo en que los hombres eran mujeres".
Fue el 16 de marzo de 1889, en un artículo publicado en un periódico de Filadelfia, "The Manufacturer", titulado "¿Queremos a Cuba?", donde se pondera la importancia de anexarse la isla desde el punto de vista económico, sin embargo el articulista rechaza a los cubanos al considerarlos "afeminados a niveles enfermizos, además nos tachó de perezosos, de moral deficiente e incapaces por la naturaleza para cumplir con las obligaciones de la ciudadanía en una república grande y libre. ".
![]() |
| Pareja gay E. Thieniann y M. Hunter en 1910 EE UU. |
El maestro, molesto por supuesto, le salió al paso una semana después con otro, "Vindicación a Cuba", publicado en "The Evening Post", y aunque no le desmiente abiertamente, si le responde que la cualidad delicada del cubano no le ha impedido a convertirse en héroe. Se ve que entre todos esos feos epítetos, "el que más le picó" fue el de "debilitos".
"Nuestros mestizos y jóvenes de ciudad que por lo general son de cuerpo delicado, locuaces y corteses, ocultando bajo el guante que pule el verso, la mano que derriba al enemigo. Esos jóvenes y mestizos pagaron el pasaje a la guerra con el valor de sus relojes, durmieron en el fango, comieron raíces, y esos "afeminados" tuvieron el valor bastante para llevar al brazo una semana, cara a cara de un gobierno despótico, el luto de Lincoln".
(Se refería a una cinta negra en señal de protesta por el asesinato del presidente norteamericano.)
"No hay mujer en Gertrudis: todo anunciaba en ella un ánimo potente y varonil; era su cuerpo alto y robusto, como su poesía ruda y enérgica; no tuvieron las ternuras miradas para sus ojos, llenos siempre de extraño fulgor y de dominio: era algo así como una nube amenazante.
En Luisa Pérez es como una nube de nácar y azul en tarde serena y bonancible. Sus dolores son lágrimas; los de la Avellaneda son fierezas. Más: la Avellaneda no sintió el dolor humano: era más alta y más potente, su pesar era una roca, el de Luisa Pérez, una flor. Violeta casta, nelumbio quejumbroso, pasionaria triste".
Otra de su "supuesta homofobia" viene dada porque en una de sus obras, “Crónicas y ensayos”, publicada en México en 1875 bajo el pseudónimo de Orestes, intentó decidir cuál poesía era mejor, si la de Luisa Pérez o la de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Decía Martí que la poesía femenil debía mostrar ternura, sufrimiento y pureza; de manera que no podría ser la de Tula, como llamaban a Gertrudis, porque en ella:
En Luisa Pérez es como una nube de nácar y azul en tarde serena y bonancible. Sus dolores son lágrimas; los de la Avellaneda son fierezas. Más: la Avellaneda no sintió el dolor humano: era más alta y más potente, su pesar era una roca, el de Luisa Pérez, una flor. Violeta casta, nelumbio quejumbroso, pasionaria triste".
No queremos afirmar que en este caso estuviera influenciado por sentimientos de ese tipo, salvando siempre la época en que lo escribió, pero en estos tiempos que corren, una fortísima crítica no se la quitaría de encima. Por ultimo, en el libro "Martí, los Estados Unidos y el "hombre afeminado", de Emilio Bejel, publicado por la Universidad de California.
Por ultimo mencionar cierta crítica de Martí a la obra del poeta norteamericano Walt Witman, "Leaves of Grass", (Hojas de hierba) de 1855, donde mediante el uso de comillas intenta distanciarse de la carga erótica masculina de "Song my self" (Canción a mí mismo) dentro de esos 12 poemas, y donde Witman afirma amar a todo el que se va encontrando aunque choque moralmente. Mas o menos así.
![]() |
| Whitman. Portada de la edición de 1855 |
Desde la edad media el Cálamo (Kalamo es un tipo de tallo que crece en el agua) ha sido un símbolo de la homosexualidad, incluso calamita es un sinónimo. Pues Whitman utiliza esta simbología para introducir un significado nuevo en las amistades entre los hombres, utilizando el nombre de Cálamo en una sección de ese poema "Hojas de hierba".
Entonces el poeta se referirá al simbolismo fálico de la planta cuando, rodeado de sus erectos tallos en un estanque, anhela el regreso de su amigo - amante. No en balde la “Sociedad para la supresión del Vicio”, exigió que se destruyera hasta el original del libro, alegando que contenía pasajes inmorales e indecentes. Martí, "le huye como gato al agua" y al respecto publica lo siguiente:
“Imbéciles ha habido que cuando celebra en “Calamus” con las
imágenes más ardientes de la lengua humana, el amor de los amigos, creyeron ver, con
remilgos de colegial impúdico, el retorno a aquellas viles ansias de Virgilio por Cebetes...”
imágenes más ardientes de la lengua humana, el amor de los amigos, creyeron ver, con
remilgos de colegial impúdico, el retorno a aquellas viles ansias de Virgilio por Cebetes...”
"Pero ¿qué dará idea de su vasto y ardentísimo amor?
Con el fuego de Safo ama este hombre al mundo. A él le parece el mundo un lecho gigantesco...".
Con el fuego de Safo ama este hombre al mundo. A él le parece el mundo un lecho gigantesco...".
Aquí Martí hace referencia a Safo, la poeta que 2000 años antes ya hablaba del sexo entre las mujeres. Safo, que fue una de las pocas poetisas femeninas de aquella época, vivió en el siglo VI a.C. en la isla griega de Lesbos, de ahí el término "Lesbiana" y que en realidad significa "de Lesbos", aunque se sabe que esa inclinación sexual no era mal mirada en aquellas tierras. Con el pasar de los años sus obras han desaparecido, apenas queda un puñado de poemas enteros y fragmentos en papiros antiguos.
En fin, que lo de "detritus social" lo será el que se inventó esa mentira de Martí, sin embargo como se puede ver "había señales". Todo indica que aunque nunca atacó abiertamente el homosexualismo, esa inclinación no iba con el maestro que, por lo que sabemos, necesitaba a las mujeres tanto como el aire que respiraba. Tampoco fue para tanto.
Maldita Hemeroteca.
Fuente: NUESTRA AMERICA
("Revista Ilustrada de Nueva York", 10 de enero de 1891. "Partido Liberal" en México, el 30 de enero de 1891.)
Obras Completas. // Palabras definidoras de José Martí en Hojas de Hierba, de Walt Whitman.



0 Comentarios