En Cuba hubo un abogado y periodista español llamado Don Mariano Sánchez Roca, que había sido coronel y auditor de la armada durante la II republica en España, época comunista, sin embargo en 1939, al término de la guerra civil, se asiló en la Habana Cuba. Allí en la Habana Sánchez Roca fundó la editorial Lex y el periódico "Crónica", y sus máquinas estaban situadas en el No 465 de la calle Obispo. 

Decía que Mariano era un izquierdista de la segunda republica, sin embargo cuando llegó Fidel Castro al poder en 1959, el hombre se dio cuenta - así como de golpe - que aquel comunismo no era igual que el suyo. Del tiro en 1961 se regresó a la misma dictadura de Franco de donde había huido, o al menos marchado voluntariamente, porque no lo sabemos a ciencia cierta.

Los cubanos no sabemos muy bien lo que le debemos a este hombre, que entre otras cosas dejó en la isla la "Biblioteca Popular Martiana" donde divulgó la obra de nuestro apóstol como "El presidio político en Cuba», «Diario de Cabo Haitiano a Dos Ríos» y el «Manifiesto de Montecristi».

En cuanto a la revista "Crónica", que se estuvo tirando desde 1949 al 1953, colaboraron gente muy valiosa como el historiador de la Habana, doctor Emilio Roig de Leuchsenring, la etnóloga Lidia Cabrera, la poetisa chilena Gabriela Mistral o jurista Calixto Ruiz Sierra, que en 1940 publicó su famoso libro "Leyes civiles de la República de Cuba".

Los dos volúmenes antes mencionados

En 1946 la editorial Lex publica las obras completas de José Martí en dos volúmenes y con más de dos mil páginas cada uno... ¿y sabe usted cuantas palabras se contabilizaron"... ¡¡ CASI 3 MILLONES !!. Vamos que tiros no tiro muchos Martí, más bien ninguno se podría decir, pero lo que fue el lápiz, ese lo movió como nadie.

Roca se fue de Cuba desencantado con las medidas de Fidel Castro que ni él, que era un hombre de izquierdas, pudo entender ni muchos menos aceptar. De hecho Castro le quitó sus talleres y hasta le cambio el nombre. Mariano Sánchez Roca falleció el siete de agosto de 1967 en Madrid, misma ciudad donde había nacido 72 años antes.

Y fíjese que curioso, pese haber ocupado la subsecretaría de Marina durante la II república comunista, el dictador Franco lo dejó vivir tranquilamente en España. Ahora pregúntese usted cuantos Cubanos no pueden pisar su tierra, y no es que fueron secretarios de marina, ni marineros rasos siquiera.

En su favor hay que decir muchas cosas por supuesto, pero sobre todo que tuvo vista larga a la hora de nombrar como delegado de prisiones a Melchor Rodriguez, y de esa forma se pudieron detener las matanzas que estaban cometiendo los comunistas del Frente Popular en la zona de "Para Cuellos de Jarama", entre los meses de noviembre y diciembre del 1936.

En esa masacre se fusilaron sacas de miles y miles de reos - la cifra baila entre los 3 mil y 5 mil personas - donde habían detenido a oficiales del bando nacional, partidarios de la monarquía, intelectuales, artistas, curas, ¡hasta 14 monjas pasaron por las armas!. En realidad fueron muchísimas victimas que que dejaron dividida a las familias, así como también miles que tuvieron que partir a un exilio del que en muchísimos casos jamás regresaron.

Maldita Hemeroteca